Monición de entrada. NATIVIDAD DEL SEÑOR JESÚS, CICLO “B”

Salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero. Éste fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad. También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba en cinta. Y mientras estaba allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada. En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un ángel del señor se le presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: “No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: El Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejercito celestial, que alababa a Dios, diciendo: “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que aman al Señor”. Lc. 2, 1-14.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 10

P: Aquí está el que hace las preguntas. Llevo más de media hora esperando y temía que no vinierais.

Adán: Yo no podía faltar, pues sois vosotros los que me habéis personalizado. En realidad yo represento a todos los hombres.

R: Pues somos todo oídos y nos encantan tus confidencias.

Monición de entrada. Domingo 4º de Adviento, ciclo B, "EL ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JESÚS"

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel entrando en su presencia, dijo: “Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo”. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Y María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del altísimo te cubrirá con su sombra; por el eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible”. María contestó: “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y la dejó el ángel. (Lc. 1, 26.38)

Monición de entrada. Domingo 3º de Adviento, ciclo B, "LE PREGUNTARON A JUAN EL BAUTISTA: ¿QUIÉN ERES?"

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: Éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz, y ese fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: “¿Tú quién eres?” Él confesó sin reservas: “Yo no soy el Mesías”. Le preguntaron: “Entonces ¿Qué? ¿Eres tú Elías?”. Él dijo: “No lo soy”, “¿Eres tú el Profeta?” Respondió: “No”. Y le dijeron: “ ¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?” Él contestó: “Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino al señor” (Como dijo el Profeta Isaías)”. Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: “Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías ni el Profeta?” Juan respondió: “Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia”. Esto pasaba en Betania, en la orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando. (Jn. 1, 6-8. 19-28)

Monición de entrada. FESTIVIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA ADVIENTO CICLO “B”

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel entrando en su presencia, dijo: “Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo”. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Y María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?”. El ángel le contestó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del altísimo te cubrirá con su sombra; por el eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible”. María contestó: “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y la dejó el ángel (Lc. 1, 26-38)

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 9

P: Supongo que hoy seguiremos con todo este tema de la creación.

R: Hoy me vas a permitir que tengamos una entrevista con Adán. Puedes quedarte aquí sentadito y escuchar e, incluso, intervenir, si lo crees oportuno. Empezamos la entrevista:

Mi querido Adán: ya sé que eres un mito, así como Eva, de la que hablaremos otro día. Ya sé que el autor sagrado no quiso ni supo entrar en el terreno de la ciencia, pues lo que le interesaba era suscitar la fe de su pueblo. Ya sé que tu mismo nombre, Adán, no es un nombre propio como el que cada uno de nosotros llevamos. Se trata más bien de un nombre genérico y significa “el hombre” (todo hombre), igual que Eva significa "la mujer”. Ya sé que la raza humana fue apareciendo muy tardíamente.
A pesar de todo, querido Adán, me permito hablar contigo y espero que me cuentes ¿cómo te encontrabas en el paraíso?

Monición de entrada. Domingo 2º de Adviento, ciclo B, "PREDICACIÓN DE JUAN EL BAUTISTA: PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR"

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el Profeta Isaías: “Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino”. Una voz grita en el desierto: “Preparadle el camino al Señor, allanad sus senderos”. Juan Bautiza en el desierto: predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel salvaje. Y proclamaba: “Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pro él os bautizará con Espíritu Santo”. Mt. 1, 1-8 (04-12-2011)

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 8

2º relato de la creación; (a). Gn. 2, 4b-25

P: Prometiste hacer hoy algunas reflexiones sobre cómo Dios creó al hombre con el barro de la tierra.

R: Sí, ya recuerdo. En primer lugar te garantizo que Dios no creó al hombre como aparece en este segundo relato de la creación. Dios no tiene manos ni es un alfarero al estilo del ser humano. Lo importante es creer que también el hombre procede Dios por creación. Pero no es esta la reflexión que te prometí.

Monición de entrada. Domingo 1º de Adviento, ciclo B, "INVITACION A LA VIGILANCIA, PARA LA VENIDA DE CRISTO"

Dijo Jesús a sus discípulos: ¡Mirad, vigilad: Pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer o a medianoche, o al canto del gallo, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!” (Mt. 13, 33-37)

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 7

2º relato de la creación; Gn. 2, 4b-25
Es preciso recordar que el segundo relato de la creación data del siglo X antes de Cristo. Por consiguiente es bastante más antiguo que el primero.

P: Ya recuerdo. El relato es mucho más simple, pero no es menos llamativo. “Dios hizo el cielo y la tierra pero, por no haber llovido, no había matorrales, ni hierba en el campo, ni había hombre que cultivara el campo. Hizo barro y con él modeló al hombre”. ¿No te parece demasiado infantil creer que Dios hizo al hombre de barro?

"Los imprescindibles", por Ana Cruz y Antonio García

En estos días nos ha visitado un matrimonio de Ecuador que conocimos hace muchos años y con los que hemos compartido parte de nuestra historia personal. Ella, Chela, desde que la conocemos ha estado dando su tiempo, sus recursos y su saber a las comunidades campesinas e indígenas de todo el Ecuador. Se ha dedicado sobre todo a acompañar los procesos de los grupos campesinos y de mujeres. Ha luchado codo con codo con sus dirigentes para conseguir mejoras para las comunidades rurales, ha enseñado a muchas generaciones a luchar por sus derechos, a valorar la tierra y a rescatar los conocimientos ancestrales, a sembrar y cuidar los cultivos andinos, a conocer las leyes que gobiernan su país y a poner en práctica lo justo de ellas, denunciando siempre lo injusto de las mismas. 

"Hay que expropiar a la Iglesia", por Melitón Bruque

Hay momentos en que ya se tensan los nervios demasiado y la prudencia se convierte en cobardía, pues quieres evitar discusiones y enfrentamientos que pueden acabar en la ruptura, por la intolerancia de algunos que raya en la agresión, en el insulto y en el atropello.

Estamos en momentos fastidiados, ya que aquí parece que solo cabe una opción y una opinión y todo lo que sea distinto, es fascismo, es resentimiento, es demonizable por uno y por otro lado y eso, en verdad, es el peor y más duro de los fascismos y despotismos, que impide que nos podamos sentar y hacer un análisis tranquilo y objetivo de la realidad que vivimos.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 6

P. : He leído Gn. 1, 26-31. Como te prometí el día pasado, tengo que hacerte algunas preguntas. Me ha llamado la atención ese “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, “varón y mujer los creó”.

R.: Lo primero de todo es ver cómo el género humano también viene de Dios por creación. Es verdad que la raza humana está toda ella sometida a las leyes de la evolución y que, por consiguiente, fueron descubriendo muy lentamente que superaban al resto de los animales, concretamente al de los simios. Pero en su origen está el Dios creador de todo. Esto es lo que nos dice la fe.

P.: ¿Y en qué sentido el hombre es imagen de Dios?

Monición de entrada. ÚLTIMO DOMINGO DEL AÑO LITÚRGICO, ciclo A, "CRISTO ES REY DEL UNIVERSO"

Dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando venga en su gloria el Hijo del Hombre y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, en la cárcel y vinisteis a verme”. Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿Cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿Cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”. Y entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿Cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermos o en la cárcel y no te asistimos?”. Y Él replicará: “Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo”. Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna”. (Mt. 25, 14-30)

Monición de entrada. Domingo 33º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LOS TALENTOS"

Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “Un hombre, al irse de viaje llamó a sus empleados y les dejó encargados de sus bienes: A uno le dejo cinco talentos de plata; a otro dos; a otro uno; a cada cual según su capacidad. Luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y gano otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo con ellos y ganó otros dos. En cambio el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó al que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor”. Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. El señor respondió: “Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en un banco, para que al volver yo pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes” (Mt. 25, 14-30)

HACIA DIOS POR LOS CAMINOS DE LA BIBLIA, Nº 5

Primer relato de la creación

Hoy me vas a permitir que comparta contigo mis sentimientos. Ya lo hiciste tú el domingo pasado, pues ahora lo hago yo. Siempre que leo este primer pasaje de la creación, se despiertan en mi interior las vivencias de la Vigilia Pascua. Después de la bendición del fuego; después de que la luz del cirio pascual ahuyentaba las tinieblas de la noche; después del solemne canto del Pregón Pascual, el lector o lectora proclamaba la primera lectura, que es precisamente la del primer relato de la creación.

P: ¿Y qué es lo que sentías?

R: Una gran emoción. El Dios creador estaba allí, proclamando su poder, su grandeza, su sabiduría y, sobre todo, SU AMOR.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 4

Primer relato de la creación.
Hoy nos vamos a asomar al primer relato de la creación, que se encuentra en el capítulo 1º del Génesis hasta el capítulo 2º,1-5.

De antemano te digo que este primer capítulo es más reciente que el segundo, ya que éste data aproximadamente del siglo X, mientras que el primero procede del siglo V.

P.: ¿Hay alguna razón especial en el hecho de poner la narración más reciente antes que la más antigua?

R.: Pues no. Es posible que el autor sagrado tuviera las dos versiones encima de la mesa y pusiera una a continuación de otra, sin darle más importancia.

Monición de entrada. Domingo 32º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LAS DIEZ DONCELLAS"

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “El reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas de aceite y salieron a esperar al novio. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a recibirlo! Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: “Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan nuestras lámparas”. Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”. Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde, llegaron también las otras doncellas, diciendo: “¡Señor, Señor, ábrenos!”. Pero él respondió: “Os aseguro: no os conozco”. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora. (Mt. 25, 1-13)

Monición de entrada. Festividad de todos los santos, ciclo A

Al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: “Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichoso los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo”. (Mt. 5, 1-12a)

Monición de entrada. Domingo 31º del T.O., ciclo A, "HIPOCRESÍA DE LOS MAESTROS DE LA LEY Y DE LOS FARISEOS"

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: "En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros.

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido." (Mt. 23, 1-12)

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 3


PREG: Hace unos días cuando nos tomábamos el cafelito de la tarde, comentábamos lo de la sección bíblica que nos trae la Cabria en este curso, y quedamos en formular una pregunta. En la presentación-propuesta que se nos hacía, nombra la “Prehistoria Bíblica”. Y decíamos: ¿qué es eso de la “Prehistoria Bíblica”?

RESP: Me agrada mucho que me hagáis esta pregunta, pues es señal de que, no solo leéis la Hoja Parroquial, sino que la lleváis a vuestras conversa-ciones. Sabeis que el Génesis es el primer libro de la Biblia. Forma un grupo de cinco libros que se llama el Pentateuco. Esos libros son el Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio Pues bien, a los once primeros capítulos del Génesis se les llama la “Prehistoria Bíblica”.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 2


P.: He visto en La Cabria que vamos a tener la ocasión de conocer un poco más la Biblia. Yo la tengo en casa pero la verdad es que no la utilizo. He intentado varias veces leerla pero muchas cosas no las entiendo. El otro día me pregunté ¿qué significa la palabra “BIBLIA”? y no sabía darme una respuesta.

R.: Eso debe pasarle a mucha gente. En bastantes casas he visto ejemplares de la Biblia lujosamente encuadernadas y salpicadas de maravillosas láminas. Incluso la tienen de adorno colocada en una mesita.
Es muy posible que les pase como a tí. Pero paso a contestarte. La palabra “BIBLIA” viene del vocablo griego “Biblos”, que significa “Libro”. Lo que pasa es que, al traducirlo al latín significa“LIBROS”.

Monición de entrada. Domingo 30º del T.O., ciclo A, "EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE"

Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley?”. Él le dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”. (Mt. 22, 34-40)

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 1


Durante el curso que empezamos, vamos a dedicar una sección de La CABRIA a la Biblia, y le daremos también un hueco en esta sección de Documentos. No es nuestro propósito hacer un estudio extenso y profundo. Queremos más bien dirigirnos desde la sencillez a los sencillos. Se cumplen aquellas palabras de Maestro Jesús cuando “daba gracias al Padre porque había ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, pero se las revelaba a los sencillos”. (Lc. 10, 21-22)

Curso Bíblico. Cuaderno 8

Esta semana han comenzado las asambleas familiares, que continuarán su proceso de formación con el estudio de la Biblia. Os dejamos aquí el Cuaderno nº 8 del material que están utilizando.

Monición de entrada. Domingo 29º del T.O., ciclo A, "EL IMPUESTO AL CESAR"

Se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no te fijas en las apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuestos al César o no?”. Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: “¡Hipócritas!, ¿Por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto” Le presentaron un denario. Él les preguntó: “¿De quién son esta cara y esta inscripción?”. Le respondieron: “Del Cesar”. Entonces les replicó: “Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. (Mt. 22, 15-21)

La moda verde, por Melitón Bruque García

Esta mañana fui al supermercado y, mientras esperaba en la fila de la caja, escuchaba la respuesta de la cajera a una señora que protestaba por el dinero que le cobraban por las bolsas de plástico. La cajera entre sonrisas la quería convencer de que se trataba de una campaña de concienciación de la necesidad de reducir la contaminación y le decía que había que acostumbrarse a reciclar, que estaba acostumbrada a hacer las cosas sin pensar en nadie... Minutos después yo pasé y sentí ganas de continuar la misma discusión y decirle a la chica que era ella la que no tiene ni idea de lo que es la moda verde.

Monición de entrada. Domingo 28º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LOS INVITADOS A LA BODA"

De nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El reino de los cielos se parece a un rey que celebra la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran: tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otros a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos, y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los criados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que os encontréis, convidadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿Cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta? El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos escogidos”” (Mt. 22, 1-14)

Monición de entrada. Domingo 27º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LOS VIÑADORES HOMICIDAS"

Dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: “Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores, y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados a los labradores, para recibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, y a otro lo apedrearon. Envío de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: “Tendrán respeto a mi hijo”. Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: “Este es el heredero: Venid lo matamos y nos quedamos con su herencia”. Y agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora cuando vuelva el dueño de la viña ¿Qué hará con aquellos labradores?” Le contestaron: “Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores. Y Jesús les dice: “¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que rechazaron los arquitectos, es ahora la piedra angular- Es el señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso os digo. Que se os quitará a vosotros el Reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos”. (Mt. 21, 33-43)

Ripios de José Ignacio para unas bodas de plata

Ya sabéis que Jose es un artista, y para las bodas de plata de su hermana ha preparado unos versos que son una delicia. Que los disfrutéis.

Monición de entrada. Domingo 26º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LOS DOS HIJOS"

Dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy Señor”. Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?”. Contestaron: “El primero”. Jesús les dijo. “Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y aún después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis” (Mt. 21, 28-32)

Monición de entrada. Domingo 25º del T.O., ciclo A, "LA PARÁBOLA DE LOS OBREROS ENVIADOS A LA VIÑA"

Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró, otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?” Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer, y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más pero ellos también recibieron un denario. Entonces se pusieron a protestar al amo: “Éstos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?” Así los últimos serán los primeros y los primeros los últimos”. (Mt. 20, 1-16)

Monición de entrada. Domingo 24º del T.O. "PARÁBOLA DEL SIERVO MALVADO"

Se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: “Señor, si mi hermano me ofende, ¿Cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo”. El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejar marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes”- El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “!Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tu también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”. (Mt. 18, 21-35)

"Obesidad mental", por Melitón Bruque

El profesor de Antropología Andrew Oitke publicó un libro titulado “Mental Obesity” (Obesidad Mental) que produjo una conmoción a varios niveles sociales; en dicha obra sostiene que el peor problema de la sociedad moderna es justamente éste: la “Obesidad Mental”. Y lo explica así (hago un resumen de los puntos más importantes):

Monición de entrada. Domingo 23º del T.O. A. "LA CORRECCIÓN FRATERNA, DE LA MANO DE JESÚS"

Dijo Jesús a sus discípulos: “Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo. Os aseguro además, que si dos de vosotros se pone de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18, 15-20).

Monición de entrada. Domingo 22º T.O., Ciclo A. "JESÚS ANUNCIA POR PRIMERA VEZ SU PASIÓN, MUERTE Y RESURRECIÓN"

Empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los senadores, sumos sacerdotes y letrados y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparle: “¡No lo permitas Dios, Señor! Eso no puede pasarte”. Jesús se volvió y dijo a Pedro: “Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; Tú piensas como los hombres, no como Dios”. Entonces dijo a sus discípulos: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue así mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar la vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si malogra su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta”. (Mt. 16, 21-27)

Monición de entrada. Domingo 21º del T.O. "JESÚS REVELA QUE ÉL ES EL MESÍAS. ENCOMIENDA A PEDRO"

Llegó Jesús a la región de Cesárea de Filipo y preguntaba a sus apóstoles: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos contestaron: “Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro, tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo”. Ahora te digo yo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder del infierno ni la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo desates en la tierra, quedará atado en el cielo”. Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

Monición de entrada. Domingo 20º T.O., Ciclo A. "CURACIÓN DE LA HIJA DE UNA MUJER CANANEA"

Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: “Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo” Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. Él les contestó: “Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel”. Ella los alcanzó y se postró ante Él, y le pidió de rodillas: “Señor, socórreme”. Él le contestó: “No está bien echar a los perros el pan de los hijos”. Pero ella repuso: “Tienes razón, señor; pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de los amos” Jesús le respondió: “Mujer, que grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. En aquel momento quedó curada su hija. (Mt. 15, 21-28)

Monición de entrada. Domingo 19º T.O., Ciclo A. "JESÚS ANDA SOBRE LAS AGUAS"


Después que se sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla mientras Él despedía a la gente. Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí sólo. Mientras tanto la barca iba muy lejos de la tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma, Jesús les dijo enseguida: “¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!”. Pedro le contestó: “Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua”. Él le dijo: “Ven”. Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: “Señor, sálvame”. Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: “¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”. En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante Él diciendo: “Realmente eres Hijo de Dios”. Mt. 14, 22-33.

Videoclip sobre Pablo Domínguez, por Jaime Salmoreno

Jaime Salmoreno es un joven seminarista y un magnífico artista a quien casualmente tenemos la fortuna de conocer porque es primo de Ana Maza. Jaime tuvo la oportunidad de conocer a Pablo Domínguez, el sacerdote que inspiró con su vida la película "La última cima". De su experiencia vivida junto a él nace este magnífico videoclip que queremos hoy compartir con todos.

Monición de entrada. Domingo 18º T.O., Ciclo A. "EL MILAGRO DE LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES Y LOS PECES"

Al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Cómo se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Jesús les replicó: “No hacen falta que vayan, dadles vosotros de comer”. Ellos le replicaron: “Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: “Traédmelos”. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Monición de entrada. Domingo 17º T.O., Ciclo A. "EL TESORO ESCONDIDO, EL MERCADER DE PERLAS. LA RED DEL PESCADOR"

Dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda la clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. “¿Entendéis bien todo esto?”. Ellos le contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”.

Monición de entrada. Domingo 16º T.O., Ciclo A. "LA CIZAÑA, EL GRANO DE MOSTAZA Y LA LEVADURA"

Jesús, propuso una parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. El les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntaron: ¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero Él les respondió: “No, que podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega, y cuando llegue la siega diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gravillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”.
Les propuso esta otra parábola: “El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en la huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas”.
Les dijo otra parábola: El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente”. Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: “Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la fundación del mundo”.
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: “Acláranos la parábola de la ceniza en el campo”. Él les contestó: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios de Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo: El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes: Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga”.

Monición de entrada. Domingo 15º T.O., Ciclo A. "LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR. EXPLICACIÓN DE LA PARÁBOLA"

Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: “Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó, y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron- El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros sesenta; otros treinta. El que tenga oídos que oiga”. Él les contestó: “A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender, miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oídos, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron. Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador. Si uno escucha la palabra del Reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en el corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y cuando viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.

Monición de entrada. Domingo 14º T.O., Ciclo A. "EL REINO ANUNCIADO A LOS POBRES. INVITACIÓN A ACUDIR A ÉL"

Jesús exclamó: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Si Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quién el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Monición de entrada. Ciclo A. "Corpus Cristi"

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.» Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en e último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre. » (Jn. 6, 51-58)

Diálogos desde el Evangelio. Corpus Cristi A

Monición de entrada. DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD CICLO “A”

Dijo Jesús a sus discípulos: “Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora: Cuando venga Él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable, no será suyo: Hablará de lo que oye y os comunicará lo que habrá de venir. Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío, Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará. (Jn. 3, 16-18)

Diálogos desde el Evangelio. Santísima Trinidad A

"El matrimonio católico", por José Ignacio

Ya conocéis a José Ignacio. Con ocasión de la boda de su sobrina, ha parido estos ripios, que ahora compartimos con todos vosotros.

Monición de entrada. Ciclo A. "PENTECOSTÉS"

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo “Paz a vosotros”, Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver a l Señor, Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”. Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les queda retenidos”. (Jn. 20, 19-23)

Diálogos desde el Evangelio. Domingo de Pentecostés A

Monición de entrada. Ciclo A. "ASCENSIÓN DEL SEÑOR"

Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado, al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. (Mt. 28, 16-20)

Diálogos desde el Evangelio. Domingo 6º de Pascua A

Monición de entrada. Domingo 6º de Pascua, Ciclo A. "LOS QUE AMAN A JESÚS"

Dijo Jesús a sus discípulos: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la Verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco, el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a Él.” (Jn. 14, 15-21)

Diálogos desde el Evangelio. Domingo 6º de Pascua A

Carta a Pilar Rahola, por Jose I. Gonzalez Faus

Esperanza nos envía este artículo de Jose I. Gonzalez Faus en http://www.cristianismeijusticia.net/bloc, que considera "un ejemplo de tolerancia y respeto".

Cultura cristiana y sociedad laica, por Antonio L. Molina Contreras

En la misma línea que ya hemos venido hablando sobre el tema, y ahora que ya pasaron las elecciones y nadie nos puede decir que estamos haciendo política, creo que es bueno que con sosiego y tranquilidad vayamos meditando muchas de las ideas que se nos han venido metiendo en la cabeza y que no hemos digerido con claridad. 

Nuestro amigo Antonio Molina, con su estilo sencillo y su claridad de ideas, nos ayuda a tener los conceptos claros para que no nos dejemos impresionar y seamos capaces de mantener el espíritu crítico, ahora que empezamos una nueva etapa de vida social y democrática.

Melitón

"De la primera carta de San Pablo a los Coringles", por José Ignacio González Faus

Aquí tenemos una carta de González Faus sobre las primeras comuniones. La verdad es que me inquieta en el alma esta forma, tan sumamente materialista y tan poco solidaria, de concebir y celebrar las Comuniones. Os ruego que la leáis atentamente y que no nos quedemos en las simples lamentaciones, sino que lleguemos a plantearnos este serio problema pastoral, como otros muchos que a los creyentes nos plantea la sociedad de consumo.
UN ABRAZO, Pedro J. Agudo

Monición de entrada. Domingo 5º de Pascua, Ciclo A. "LA DESPEDIDA: JESÚS ES EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA"


Dijo Jesús a sus discípulos: “No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no, os lo habría dicho, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio volveré, y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino”. Tomás le dice: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿Cómo podemos saber el camino?”; Jesús le responde: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también al mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto”, Felipe le dice: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta”. Jesús le replica: “Hace tanto que estoy con vosotros ¿Y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstrame al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Lo que yo os digo, no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro, el que creé en mí, él también hará las obras que yo hago y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.” (Jn. 14, 1-12)

Diálogos desde el Evangelio. Domingo 5º de Pascua A

Diálogos desde el Evangelio. Domingo 4º de Pascua A

Monición de entrada. Domingo 4º de Pascua, Ciclo A. "JESÚS ES NUESTRO PASTOR"

Dijo Jesús: “Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: “Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí, se salvará y podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tenga abundante”. (Jn. 10, 1-10)

Monición de entrada. Domingo 3º de Pascua, Ciclo A. "LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS"

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?» Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?» El les preguntó: ¿Qué?» Ellos le contestaron: Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo.

Diálogos desde el Evangelio, domingo 3º de Pascua, ciclo A

Monición de entrada. Domingo 2º de Pascua, Ciclo A. "JESÚS SE APARECE A SUS DISCÍPULOS REUNIDOS"


Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.» Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no lo creo.» A los ocho días, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Llego Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y les dijo: «La paz a vosotros.» Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.» Contestó Tomás: «Señor mío y Dios mío.» Jesús le dijo: «Porque me has visto has creído. Dichosos los crean sin haber visto.» Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de sus discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre. (Jn. 20, 19-31)

Diálogos desde el Evangelio. Domingo 2º de Pascua A

"Santana Motor, un cierre programado", por Sebastián Martínez

Sebastián Martínez es militante de la HOAC y ex-trabajador de Santana. Desde su experiencia de años en la pastoral obrera y en la propia empresa, nos presenta aquí una reflexión acerca de los acontecimientos que han desembocado en el cierre de la emblemática factoría linarense.