Monición de entrada. SEMANA SANTA. ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN, DOMINGO DE RAMOS CICLO “B”, Mc. 11, 1-10

Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: *Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: "El Señor lo necesita y lo devolverá pronto." Fueron y encontraron el borrico en la calle, atado a una puerta, y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron: *¿Por qué tenéis que desatar el borrico? Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el borrico, le echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás gritaban: *Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Hosanna en el cielo!

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 24

El Protoevangelio

P: El día pasado vimos el sentido que tiene la desnudez, por lo que se escondieron Adán y Eva. He seguido leyendo y he visto cómo los tres protagonistas, de forma poco menos que infantil, se echan la culpa del pecado.

R: Claro: el pecado es vergüenza, es arrastrarse por el fango, es humillación de la dignidad del hombre. Y cómo hace añicos la unidad, la armonía con Dios, con la mujer y con toda la naturaleza.

Monición de entrada. LA GLORIFICACIÓN DE JESÚS, A TRAVÉS DE LA MUERTE. CUARESMA, DOMINGO 5º Ciclo “B”, Jn. 12, 20-33

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré? Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre". Entonces vino una voz del cielo: "Lo he glorificado y volveré a glorificarlo".
La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel.
Jesús tomó la palabra y dijo: "Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí".
Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 24

HACIA DIOS POR LOS CAMINOS DE LA BIBLIA, Nº 24

La desnudez

“Entonces se les abrieron a ambos los ojos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; y cosiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores". (Gn. 3,3).

P: Me alegro de que comentes este texto pues eso de que “se dieron cuenta de que estaban desnudos” no lo entiendo muy bien.

Monición de entrada. LA VISITA DE NICODEMO, EL FARISEO CUARESMA. DOMINGO 4º, Ciclo “B”, Jn. 3, 14-21

Dijo Jesús a Nicodemo: “Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que cree en él, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no mando a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve con él. El que cree en él, no será condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios”.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 23

Dios busca al hombre

Y oyeron el rumor de los pasos de Yahveh-Dios, que se paseaba por el jardín a la brisa del día, y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Yahveh-Dios por entre la arboleda del jardín.

P: Cuando he leído ese pasaje tan emotivo, no he podido menos que maravillarme. Da la impresión de que Dios no está tranquilo cuando se le pierde esa primera pareja humana, a la que había dado como herencia toda la creación y, lo que es más valioso, su cariño y la armonía con Eva y con la naturaleza. Espero tus palabras, que siempre me iluminan.

R: Dios es quien nos ilumina a los dos y nos hace comprender cómo es su corazón de Creador y de Padre. Él buscaba a Adán y a Eva. ¿Dónde estás?. ¿Dónde estáis? Con estas palabras, repetidas una y otra vez, rompió Dios el silencio de aquel atardecer. Y los bosques asombrados mirarían los verdes pinares, y los pájaros guardarían silencio, y los habitantes de la floresta se estarían quietos, pasmados en medio de la majestad y el silencio, pues todos los días Dios se paseaba entre la arboleda del jardín.

P: Y Adán y Eva escondidos y llenos de miedo al oír los pasos de Dios, pues descubrieron que estaban desnudos.

Y Dios seguía gritando: «Adán, ¿Dónde estás?» Y él contestó: «Oí el ruido de tus pasos por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me es­condí.»

Y yo digo: ¿por qué tanto miedo?

R:. Después del pecado, en la armonía de la creación, el hombre y la mujer, la humanidad entera comienzan a ser extraños. El Dios cercano, el Dios amigo, el Dios comunicativo, el Dios que se pasea con aquella pareja humana por el jardín maravilloso del paraíso, al Dios-Amor, lo convierten en el dios del miedo.

Y díjole: «¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo ? ¿ Comiste quizá del árbol del que yo te pro­hibí que comieses?»

"¿Cuándo nos toca a nosotros?", por Melitón Bruque

A raíz de los acontecimientos que están ocurriendo estos días, con el caso que ha saltado a los medios de comunicación de la niña que ha denunciado a sus padres por (entre otras cosas) no dejarla salir de noche, se está poniendo sobre el tapete el tema de la educación y del sistema que nos hemos montado en esta España nuestra, en la que, por querer estar en la élite del progresismo, hemos perdido realmente el norte en un montón de cosas: entre ellas, el sentido común que es la base para poder caminar. Sí, ya sé que estoy generalizando, pero es que si no, tendría que poner nombres y apellidos. Por eso, metámonos todos y sálvese el que pueda.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 22

La serpiente (2)

P: Creo que tenemos claro que la serpiente es el instrumento de un poder maligno, como lo atestiguan numerosos documentos de la historia de las religiones. Lo que pasa es que también en la Biblia la encontramos como instrumento de curación.

R: Es verdad que en la Biblia encontramos también la significación ambivalente de la serpiente. Cuando el báculo de Moisés se convierte en serpiente Moisés se asusta y huye, pero Dios le dice que coja por la cola la serpiente y, de nuevo se convierte en báculos, (Ex 4, 3). Serpientes venenosas azotan al pueblo en el desierto (Núm 21, 6). Pero la visión de la serpiente de bronce de bronce cura las picaduras de las serpientes portadoras de la muerte. (Núm 21, 9). La serpiente despierta temor (Eclo 21, 2), es falaz y doble.

Monición de entrada. EXPULSIÓN DE LOS MERCADERES DEL TEMPLO. CUARESMA DOMINGO 3º Ciclo “B” Mc. 9, 2-10

Se acercaba la Pascua de Los Judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados; y haciendo un azote de cordeles, les echo a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: “Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre”. Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: “El celo de tu casa me devora”. Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: “¿Qué signos nos muestras para obrar así?”. Jesús contestó: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”. Los judíos replicaron: “Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?”. Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de lo que había dicho, y dieron fe a la escritura y a la Palabra que había dicho Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba en ellos, porque conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.