Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 22

La serpiente (2)

P: Creo que tenemos claro que la serpiente es el instrumento de un poder maligno, como lo atestiguan numerosos documentos de la historia de las religiones. Lo que pasa es que también en la Biblia la encontramos como instrumento de curación.

R: Es verdad que en la Biblia encontramos también la significación ambivalente de la serpiente. Cuando el báculo de Moisés se convierte en serpiente Moisés se asusta y huye, pero Dios le dice que coja por la cola la serpiente y, de nuevo se convierte en báculos, (Ex 4, 3). Serpientes venenosas azotan al pueblo en el desierto (Núm 21, 6). Pero la visión de la serpiente de bronce de bronce cura las picaduras de las serpientes portadoras de la muerte. (Núm 21, 9). La serpiente despierta temor (Eclo 21, 2), es falaz y doble.


P: Hay que ver la riqueza de conocimientos que tiene la Biblia.

R: Y qué razón llevas. El conocimiento de la Biblia por parte de muchos cristianos es, por desgracia, bastante escaso. Felicito desde esta Hoja a todos los grupos de la parroquia, que están asomándose, aunque sea tímidamente, al maravilloso mundo de la Biblia.

P: Me parece que en el Nuevo Testamento se habla algunas veces de la serpiente, ¿no es así?

R: Así es: El Señor destaca la prudencia de la serpiente (Mt 10, 16). Cuando el hijo pide a su padre un pez, no le dará una serpiente (Mt 7, 10). Promete a sus discípulos que en su nombre tomarán en sus manos serpientes (Mc 16, 18). Les da el poder de pisar serpientes (Le 10, 19). En otro lugar, la exaltación de la serpiente es símbolo de la exaltación del Hijo del Hombre en la Cruz. (Jn 3, 14).

En San Pablo la serpiente es el demonio que tentó a Eva (2 Cor 11, 3). En el Apocalipsis Satán es visto como el gran dragón (Ap 12, 9) y presentado como la serpiente antigua (Ap 20, 2).

P: Voy a procurar buscar estos textos y leerlos atentamente.